RESPUESTA A LA PREGUNTA ¿QUÉ BOQULLA ME RECOMENDÁS PARA...?

La intención al hablar sobre esto es ubicarla en su justo lugar, porque hay mucho fetichismo alrededor y por ende una comercialización desaforada. Y te diría cruel, porque muchos estudiantes gastan una fortuna en un pedazo de plástico y siguen sonando como suenan en ese momento.

Mi experiencia es que no se puede hablar de boquillas en abstracto, sin hablar del sonido que queremos lograr con ellas. La boquilla sólo ayuda, facilita. Si te hace sentir cómodo, si te deja cerca de lo que tenés en la mente, tocás mas contento y eso hace que toques mejor.

• Pero ¿qué sonido imaginás?
Si ya sabés claramente qué sonido querés, probablemente no habrías hecho esta pregunta.

• Entonces, lo primero es buscar.
Si tenés un saxo lindo (que suena a saxo) y ponés una boquilla de pasta (Por ejemplo Otto Link 6, Selmer C* o -si sos un temerario- una Buescher) y te pasás varios años imitando diferentes características de saxofonistas que te gustan, tratando de imitar sus inflexiones, quizás puedas armar tu propio mapa sonoro y luego sepas mas claramente qué buscar.

No somos –con suerte- artefactos inanimados que soplamos tubos, la diferencia está en la mente.
Un par de grandes maestros que tuve hicieron foco en eso "escuchá la nota siguiente en tu cabeza antes de tocarla" para lograr timbre, volumen, afinación... lo que muchos creen que obtendrán por comprar otra-boquilla-mas.
(También hay técnicas de piano -por nombrar algo que conozco- donde se toca una mano y "se piensa" la otra. Porque ¿cómo se reconoce un pianista de otro si no es por su sonido?)

Por mas saxo y boquilla que se cambie, sin la imaginación y el pensamiento no hay arte posible.